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"TODO LO QUE ESTÁ EN EL CEREBRO,
HA PASADO ANTES POR LOS SENTIDOS."
María Montessori

Amamantamiento de la madre del bebé

Desde el vientre de la madre, los bebés sienten. En el momento del nacimiento apenas ven pero es el momento de mayor sensibilidad olfativa. El olor a su madre debería ser el primero en reconocer ya que, a partir de ese momento, su cerebro sabrá si está o no a salvo, dependiendo de si huele o no a ella. Igualmente ocurre con el oído y el reconocimiento de la voz. Con el paso de las horas y de los días, irá reconociendo más figuras de apego, pero su prioridad será su madre, sobre todo si se alimenta del pecho. El sabor de la leche de cada mamá tiene un sabor único que el bebé reconocerá y disfrutará. Si la madre cambia su alimentación con alimentos de sabor intenso un día, el bebé puede rechazar la leche al sentir que no tiene su sabor de "siempre".

La vista va desarrollándose muy lentamente, pero desde el primer momento reconoce los colores de mayor contraste: blanco y negro durante el primer mes, y poco a poco los colores más primarios, para a continuación el resto de gamas con sus matices. Esta es la razón por la cual el pezón de la madre se oscurece durante la gestación, ya que se prepara para que el bebé pueda reconocerlo fácilmente desde los primeros minutos después del parto. Igualmente no ve de lejos, pero sí a la distancia que hay desde su propio rostro al de su madre mientras se alimenta. Por tanto, todo está orquestado para que el bebé reconozca desde el primer momento a su progenitora. No es consciente de sí mismo, de ahí que sienta que él o ella y su madre, son el mismo ser. Y muchos de sus momentos de bienestar y malestar, están relacionados con lo cerca o lejos que perciba a sus figuras de apego a través de sus sentidos.

Cuna Móvil
Linda chica comiendo manzana

Pero no todo está relacionado con sus figuras de apego. A medida que su cerebro se va desarrollando también lo hace su cuerpo, y su capacidad de movimiento. Así ampliará poco a poco su pequeño mundo, y es en esa misma medida en la que su cerebro se verá igualmente estimulado. Esa estimulación le aporta un gran placer que hará que su necesidad de exploración parezca no terminar nunca. No es casualidad que todos los niños y niñas del mundo tengan una gran necesidad de tocar, oler, probar y experimentar con cada novedad que tienen delante. Novedades que en los primeros años de vida aparecen en su mundo constantemente.

Y es aquí donde el papel del adulto es fundamental, ya que será quien permita o bloquee esta estimulación. Para permitir que ocurra, debemos crear un entorno seguro en el que el niño o niña pueda experimentar libremente sin la intervención del adulto. No sabemos que procesos neuronales se están dando en cada momento y muchas veces, con nuestras intervenciones desviamos su atención y así, bloqueamos el proceso de aprendizaje que se estaba dando de manera natural y espontánea dentro de su cerebro. Por ejemplo: si vemos que un niño está mirando y queriendo coger una piedrita del suelo -lo cual para el adulto no es interesante- no debemos llamar su atención para que mire una flor que nosotros consideramos mucho más llamativa.

Image by Lubomirkin
Niña con flores

Respetar los momentos de nuestros hijos es fundamental. Solo su cerebro sabe porqué es tan interesante esa piedra, y sí, en un futuro verá también las flores y otras muchas cosas, pero descubrirlo por sí mismo hará que integre ese aprendizaje mucho más que si es "descubierto" por otra persona. Por tanto, primer consejo: "No intervenir para dejar que ocurra". El siguiente consejo sería proporcionar y crear un ambiente que -además de seguro- le permita estimularse de acuerdo a su momento de desarrollo. Si come siempre lo mismo no desarrollará su gusto, y así con los demás sentidos. Darle un mayor abanico de posibilidades provocará una mayor abanico de sinapsis neuronales. Pero ojo, esto no significa llenar la habitación de juguetes llenos de colores y sonidos.

Aunque parezca una contradicción, es justamente lo contrario. Cuanto menos materiales y más sencillos, más querrá explorar con él y probar todas sus posibilidades: a qué sabe, qué pasa si lo muevo, qué pasa si lo lanzo... Y por el contrario, una habitación llena de juguetes con colores brillantes y sonidos artificiales, provocarán una sobreestimulación que lo excitará y lo saturará. Su cerebro no sabrá a qué atender y acabará buscando entre todo ese caos, algo sencillo que le permita estar relajado. ¿Os suena eso de regalarle un superjuguete lleno de posibilidades y ver como el niño lo ignora y prefiere jugar con un trozo de la caja en la que venía envuelto? Un trozo de cartón es mucho más estimulante porque es mucho más simple. Menos es más. Y aquellos materiales naturales tienen mucho más que enseñar que el plástico. Igual ocurre con los objetos reales. El niño y la niña disfrutará mucho más con las propias llaves de casa que con un juguete de llaves de plástico.

Clase de musica

A continuación tienes un listado con diferentes recursos

VISTA

Móviles Montessori

Elementos naturales: piedras, flores, conchas...

Elementos cotidianos: telas, papeles, 

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2º a 5º semana

A partir de las 6 semanas

A partir de las 8 semanas

12 semanas en adelante

OLFATO

Cilindros de olor Montessori

Flores y plantas

Especieros

Alimentos cotidianos

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GUSTO

Variedad de alimentos

(Baby Led Weaning)

Image by lucas mendes
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Niña con flores
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6 meses en adelante

OÍDO

Rodaris con cascabel

Instrumentos Orff

Objetos cotidianos: llaves, salero...

Diferentes estilos musicales

Canciones infantiles cantadas por sus figuras de apego.

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Image by Alireza Attari
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TACTO

Cesto de los tesoros

Texturas naturales: hierba mojada, lluvia, hojas secas, tierra, arena, agua, piedras, conchas, palos...

Telas de diferentes texturas: seda, algodón, lana...

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Image by Danielle MacInnes
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